Juegos para Halloween

Juegos de Halloween para jugar en casa con la tele de tablero y el móvil de cada uno de mando. Se entra con un código de cuatro letras: nadie instala nada. Y están hechos para dar ambiente, no miedo — sin sangre, sin sustos y sin caras que quiten el sueño a nadie.

juegos
2
jugadores
1-10
minutos
5-8
años
7+

Por qué estos y no otros

Una tarde de Halloween en casa no se parece a ninguna otra reunión del año, y por dos motivos que mandan. El primero es que los niños ya llegan al máximo: vienen disfrazados, llevan toda la tarde con azúcar y han estado esperando esto desde el colegio, así que un juego que pida sentarse quieto y escuchar reglas no llega ni a empezar. El segundo es que la mitad de lo que se vende como «juego de Halloween» da miedo de verdad, y con niños de entre cinco y diez años eso es una moneda al aire entre pasarlo bien y que alguien acabe llorando. Queda lo que se entiende en una frase, lo que dura menos que la paciencia de un niño disfrazado, y lo que da ambiente sin asustar.

Los 2 juegos

Dan ambiente, no miedo, y es una decisión

Todo lo de Halloween que hay aquí está dibujado y escrito a propósito para que no asuste: calabazas, fantasmas sonrientes, esqueletos que saludan. Nada de sangre, nada de caras de terror y ningún susto — el juego nunca cambia de golpe ni suena algo para que pegues un bote. Es la diferencia entre una tarde con niños pequeños y una tarde con un niño pequeño llorando, y por eso no se deja al azar del dibujo que salga.

Un orden que funciona con niños disfrazados

El problema no es entretener a quien ya quiere jugar, es que la sala entera está de pie y a medio disfrazar. Así que se abre con lo que no hay que explicar y se sube desde ahí.

  1. 1Veo veo 5-8 min— para abrir. Sale una escena de Halloween en la tele y una letra, y todos buscan a la vez: no hay turnos, así que nadie espera, y se entiende viendo medio segundo la pantalla. Es el que consigue que se sienten sin pedírselo, porque para buscar hay que mirar la tele.
  2. 2El ahorcado 5-8 min— cuando ya están puestos. Con palabras de Halloween, y el fallo lo paga la mesa entera en vez de un jugador, que con niños evita el rato de «has sido tú». Este pide deletrear, así que es el que más se les atraganta a los más pequeños.
  3. 3Coloreco 5-8 min— el comodín. No es de Halloween y no lo disimula, pero es el único que juega un niño de cinco años sin ayuda de nadie. Si en la mesa hay alguien que todavía no lee, este es el que lo mete en la tarde.

Si hay niños que aún no leen

Conviene saberlo antes de encender la tele: los dos juegos con contenido de Halloween piden leer y escribir, así que son de siete años para arriba. Con un niño más pequeño hay dos salidas, y las dos funcionan: que juegue con un adulto compartiendo un móvil —uno hace de manos, los dos deciden—, o sacar Coloreco, que solo pide tocar un color y lo juega cualquiera desde los cinco. Lo que no funciona es sentar a un niño de cinco años delante del ahorcado y esperar que aguante.

Cómo se saca el contenido de Halloween

Del 1 de octubre al 2 de noviembre aparece solo: en la página de cada juego sale un botón —«Escenas de Halloween», «Palabras de Halloween»— y abre la sala directamente con eso. El veo veo tiene cinco escenas distintas y la sala sortea una, así que dos partidas seguidas no salen iguales. Fuera de esas fechas el contenido no desaparece, simplemente deja de ofrecerse: quien quiera palabras de terror en julio las tiene.

Los móviles, con la casa llena de gente

Cada móvil va por su cuenta, así que con datos funciona igual y nadie pregunta la contraseña del wifi. Lo único que conviene que esté bien conectado es la pantalla grande, que lleva el tablero — y si no hay tele a mano vale un portátil o una tablet en medio. Dos personas con un móvil funciona perfectamente y suele ser hasta mejor, que es la forma normal de meter en la partida al que vino sin teléfono o al que lleva guantes de disfraz.

Lo que no te va a resolver

Solo dos juegos tienen contenido de Halloween de verdad, y los dos piden leer: una mesa entera de menores de siete años se queda fuera de la tematización y hay que tirar de Coloreco, que no es de Halloween. Y no hay una versión que dé miedo de verdad para adolescentes que vengan buscando eso — aquí todo está calibrado para que no asuste, y eso a los catorce años se nota.

Qué hace falta

Una pantalla que vea todo el mundo —una tele, un portátil, una tablet o un proyector— y un móvil por jugador. Se abre una sala, sale un código de cuatro letras y cada uno entra tecleándolo o escaneando el QR. No hay que instalar nada ni registrarse.