Juegos para jugar con niños pequeños

Juegos desde cuatro o cinco años donde un crío no juega en la mesa de los mayores: juega en la misma, y compite.

juegos
3
jugadores
1-10
minutos
3-15
años
4+

Por qué estos y no otros

Lo difícil de una mesa con niños pequeños no es que entiendan las reglas, es que no se aburran esperando y no pierdan siempre. Estos tres lo resuelven de la misma manera: todos juegan a la vez, y lo que deciden la partida —retener una serie, ver qué va con qué— no lo gana un adulto por ser adulto. En Coloreco, además, fallar no elimina: el que menos aguanta sigue jugando hasta el final.

Los 3 juegos

Qué rompe de verdad una partida con un niño pequeño

No son las reglas: casi siempre son la espera y la eliminación. Un niño de cuatro años aguanta perfectamente un juego que entiende, y no aguanta tres minutos mirando cómo juegan los demás ni que le digan que ya no juega. Los tres de aquí están hechos sin ninguna de las dos cosas: todos juegan a la vez y en Coloreco fallar no te saca, sigues en el paso siguiente.

Cuál sacar a qué edad

La diferencia está en si hay que leer. En Coloreco y en Parejas solo hay que tocar —colores, cartas—, así que los juega alguien de cuatro años sin saber una letra. Piedra, papel, tijera pide entender quién gana a quién, que es hacia los cinco. Apuesta lo que sabes ya pide leer una lista y escribir un número, y ahí sí hace falta soltura — no es del catálogo de esta página por eso.

De compañero con un adulto

Para el que aún no lee, o para el que se pone nervioso, lo que funciona es compartir móvil con un mayor y decidir entre los dos. No es una concesión: en Parejas suele ser mejor, porque hablar en alto lo que uno recuerda es medio juego.

Lo que no te va a resolver

Por debajo de cuatro años no tenemos nada, y no vamos a decirte que sí. Y Apuesta lo que sabes, que es el mejor del catálogo, queda fuera hasta que lean y escriban con soltura.

Qué hace falta

Una pantalla que vea todo el mundo —una tele, un portátil, una tablet o un proyector— y un móvil por jugador. Se abre una sala, sale un código de cuatro letras y cada uno entra tecleándolo o escaneando el QR. No hay que instalar nada ni registrarse.